lunes, 8 de octubre de 2012

Capitulo 1 Inmortal Hearts-Ellen Schreiber


Hola!! voy a ir subiendo los capítulos de Inmortal Hearts nuevamente en el blog para que lo lean aquí,  ya que hay varios que tuvieron problemas con las descargas.

Para leer el capitulo completo deben hacer clic donde dice ♦Mas Información ♦

INMORTAL HEARTS


(Corazones Inmortales)



Traducido en Doramamania

No resubir las traducciones en otros blogs/foros 

hasta que el libro este terminado

Gracias.
^^











Epilogo:


Te amaré para toda la eternidad.

Alexander Sterling


Capitulo uno 

Tan bello que te caes muerto, Tan lindo que mata

Traducido por Juli_2828


Estaba esperando otro combate por venir.

Mi vida en Dullsville se había convertido perfectamente en algo emocionante. Yo estaba viviendo lo que siempre había soñado: estaba enamorada de un vampiro precioso, tengo amigos fabulosos del bajo-mundo y una discoteca gótica donde puedo bailar hasta el amanecer. Lo único que me falta es ser un miembro real del Club del ataúd para convertirme en un vampiro de verdad.  Pero si todavía no puedo ser un vampiro, entonces con gusto voy a disfrutar el momento mientras pienso en nuevas formas de convencer a Alexander para que me convierta.

Todo había ocurrido recientemente. El mejor amigo de Alexander, Sebastián, había escapado de las garras de su nueva novia, Luna,  que quería clavar sus colmillos en él por la eternidad. Sebastián se fue solo a vivir afuera en un apartamento del centro de Dullsville.

 Scarlet y Onyx, mis dos amigas vampiras, todavía se encuentran habitando la Cripta y ya cada una tiene marcado a un chico — Scarlet tiene su mirada puesta en mi Némesis, Trevor Mitchell, eso me inquieta. Aunque no lo deseo para Trevor, era extraño verlo en compañía de un vampiro. Y Onyx tenian sus ojos sobre el hermano gemelo de Luna, Jagger. Y Jagger,  ex-Némesis de Alexander, se broncea bajo la Luna, ahora que su club es un éxito en Dullsville. Mi mejor amiga, Becky Miller, había descubierto de Alexander y mis amigos su identidad de vampiros y fue aceptando la noticia inesperada mucho mejor que cualquier otro mortal. Y Alexander fue tan maravilloso como siempre, sintiéndose más relajado con una población de vampiros en esta pequeña ciudad, y ambos fuimos anticipando ansiosamente la llegada de su hermanita, Athena  “Stormy” Sterling.

Fue un poco después de la medianoche, una semana después de nuestro intento de cumpleaños, cuando Alexander y yo entrelazamos  nuestros cuerpos, y bailamos al son de la música de Vlad. Estaba pérdida en su mirada, en sus ojos chocolate tan irresistibles para mí como sus labios rojos. Su sonrisa brillante como su pálido rostro hermoso. Sentía como si éramos la única pareja en el club, o en el mundo, de eso se trataba. Nadie más existía para mí. Sus colmillos afilados brillaban con las luces estroboscópicas y me derretía en su abrazo lentamente. Se inclinó hacia mí, sus colmillos continuando brillando bajo la luz intermitente. Había estado antes en la mira y la tentación sensual, pero nunca antes en una verdadera mordida, y cada vez era como la primera vez fresco, real y muy peligroso. Me imaginaba el bocado que me llevaría a su mundo para siempre, y cómo se sentiría contra mi cuello. ¿Sería como una perforación de un pircing o un pinchazo como una vacuna o mucho peor, como una mordida de un animal? ¿O sus dientes deslizarían una sustancia indolora como si estuvieran destinados a penetrar mi piel?


Mi sangre no sería exclusivamente mía pero sería nuestra. Yo estaba hipnotizada con mi verdadero amor y sabía que él era el que había soñando con vivir una eternidad. Nos gustaría cohabitar en el inframundo, pasear por los cementerios de noche y acariciarnos en nuestros ataúdes durante todo el día. Quiero decorar la mansión y ejecutar mi magnífico estilo gótico mientras que Alexander pintaría sus obras maestras en nuestro dormitorio del ático. Me Gustaría cumplir su necesidades de alimentos mientras nos reímos, bailamos y nos besamos en la oscuridad.

Los Colmillos de Alexander se deslizaron más abajo de la nuca de mi cuello y fui sacudida de mi sueño. Fui echada para atrás, y de repente alguien estaba bailando entre nosotros. Una caprichosa bailarina se había metido entre  nosotros, pero cuando vi el pelo largo, Rosa chicle, sabía que no era intencional. Luna, bailando al ritmo lento y luego arrojó su cabeza como si ella hubiera sido mordida. ¡Nadie iba a interrumpir lo que pasaba entre Alexander y yo! Codee entre ellos y la empujé fuera de nosotros con todas mis fuerzas. Luna calló en los brazos de otro bailarín. Me miró un largo rato y noté que el bailarín tenía el pelo rubio. Fue Trevor, quien una vez se había flechado con los encantos de Luna. Scarlet empujó a Luna y chirrió como un gato, sus ojos parecían girar de rojo sangre. Luna la ignoró y brilló en su lugar, atrayendo la atención de Trevor, quien fue capturado impotentemente en sus encantos.

Scarlet agarró a Trevor de su camisa de polo y apretándolo, lo alejó de Luna. Trevor fue sorprendido por la jugada audaz de Scarlet pero luego sonrió y aflojó el agarre sobre él. Me disparó una mirada como si nada diciendo.

"¿Ves lo que te pierdes?"

Trevor fue arrastrado fuera de la pista de baile por Scarlet, y Luna apareció de improvisto. Ella miró alrededor hasta que vio al chico más cercano — Matt Wells, novio de mi mejor amigo. Becky y Matt se quedan mirando cuando Luna observa a Matt. Fue capturada fuera de guardia, y su rostro color cereza se fue transformando en rojo por su repentina atención. Becky no sabía qué hacer. Me empujé fuera de la pista he hice mi camino a través de la multitud de bailarines y retiré a Luna lejos de mi pareja favorita. Muy lejos de mi mejor amigo y su alma gemela.

Di a Luna una mirada de muerte. Y me devolvió una ardiente, tensando sus mejillas suaves, pálidas y frunciendo sus labios de color rosa bebe de la broca. Debe ser duro para alguien tan hermosa como Luna ser rechazada. Hasta hace poco, los rechazos se habían vuelto algo para acostumbrarse — pero esto fue inesperado para mí. Sin embargo, Luna tuvo su primer rechazo por parte de Alexander y ahora por su mejor amigo, Sebastián.

Luna había sido muy mala con Sebastián por lo de la cripta cuando quería hacer su ceremonia en el suelo sagrado. Si él la hubiese mordido como se había planeado, ellos serían ahora como amantes vampiros para toda la eternidad. Jagger había intentado engañar a Sebastián para ser el compañero de su hermana gemela para toda la vida.

¿Quién sabía qué otros trucos los Maxwell tenían bajo la manga? Tengo que mantener un ojo sobre ellos. Pero con Luna metiéndose en todo, iba a ser imposible para cualquiera de nosotros ser felices.

Para todo el mundo Luna y sus relaciones significaba una cosa: problemas. Y sabía que el chico que le interesaba más era mi amado Alexander.

A pesar de que Luna fue mi enemiga, cuando la miré una vez a sus ojos azules vi a una niña solitaria, una niña que anhelaba un amor verdadero, al igual yo anhelaba antes de conocer a  Alexander. Y aunque era engañosa y problemática, también ella, merecía ser feliz. Tiene que haber alguien por ahí que pueda hacer los sueños de ella realidad — alguien para que ella no se siga metiendo en mi vida y en la de mis amigos.

Miré a Luna y luego a lo lejos, alrededor del club hasta que vi a alguien familiar.

Romeo, el camarero caliente del Club del ataúd, estaba sirviendo líquidos burbujeantes en la cripta. ¿Por qué no había pensaba de él antes? Había estado justo debajo de mi  nariz. Nunca lo había visto salir con una chica particular aquí o en el Club del ataúd en Hipsterville, por lo que yo esperaba que Romeo estuviese disponible para una relación romántica.

Volví a mirar a Luna pero ya se había ido. No podía ver su pelo rosado en ningún lugar. Me empujé a través de la multitud y encontré a Alexander hablando con Sebastián en la entrada del club. Sebastián iba ojeando a todas las chicas en el club, pero una en particular había agarrado su atención desde la separación con Luna — Onyx. Ella estaba colgada por Jagger.

Alexander me dio un beso en la mejilla.

“Vas a estar bien,” el decía.

"Voy a estar bien". Sus oscuros ojos me miraron, con su suave sonrisa fascinante.

Regresé a la pista de baile y agarré a Becky por la manga.

"¿Qué pasa?" preguntó.

"Estamos en una misión".

Ella suspiró. "¿No lo estamos siempre?"

Empecé a guiarla fuera de la pista de baile.

"Pero yo quiero bailar", ella dijo


Becky se fue acostumbrando al club, junto con los demás estudiantes de la escuela de Dullsville. Pero este asunto está por encima de la felicidad de esta noche. Si no tratamos de manejar a Luna fuera de sus problemas, tendríamos un lío más grande en nuestras manos más tarde.

"Esto es más importante que bailar", insistí.

"Pero no quiero dejar sola Matt", dijo ella y me siguió a regañadientes. "No confío en Luna. Ella parece estar tratando de poner sus manos sobre cada chico aquí en el club".

"Lo sé. Y tenemos que arreglar eso.

"¿Qué podemos hacer? Si dejo a Matt solo, ella puede intentar algo."

"Voy a cuidar él," dije.

"¿Qué estás haciendo?"  Scarlet dijo al vernos.

"Tratando de encontrar un alma gemela para Luna," respondí con rapidez.

"¡Oh, que bueno!", dijo. "¡Voy a ir con ustedes! ¿Pero podemos dejarla al asecho de nuestras chicos?"

"Podemos, un poco", respondí a las chicas.

Fuimos hacia la barra, donde un miembro del equipo de seguridad de Jagger estaba mirando la pista de baile. El corpulento Guardia era tan grande y muy alto.

"¿Ve a esa chica de pelo rosa chicle?," le pregunté apuntando a Luna, que ahora estaba bailando sola al borde de la pista, " Que permanezca lejos de esos tres chicos" Dirigí mi mirada a Alexander y Sebastián, y a Matt que se encontraba en la entrada del club y a Trevor en una mesa de billar.

"Uh... no es hermana de Jagger?" preguntó.

“Si”

"Bueno, él es el jefe". Se sernió sobre mi como un edificio de concreto.

"Y soy el cliente", insistí. "¿No es que el cliente siempre tiene la razón?

Pero al igual que a un edificio de concreto, él no cedió.

Excavé en mi bolso de noche "Hello Batty" y saqué Cinco dólares. L agité delante de él.

Pero incluso sin mirarme a la cara resbalé el dinero en su palma

Él me miró de una manera como si le hubiera entregado un centavo.

"Aquí". Dijo Becky mientras alcanzó su bolso y sacó unos pocos dólares. "Nuestras vidas amorosas dependen de él."

La Guardia no nos quería ayudar

"Sí," dijo Scarlet, dándole otros dólares.

"Está bien," dijo finalmente, "pero esto se queda entre nosotros".

"Por supuesto," hemos acordado.

"Hagamos una promesa", dije, haciendo una señal de llave con mis labios teñidos de oscuro.

Agarré las manos de las chicas y nos fuimos a travez de la multitud hacia la barra. Fue imposible encontrar un taburete vacío y aún más difícil conseguir la atención de Romeo.

Me apreté entre un par de chicos, apoyados sobre la barra y  me escabullí cerca de Romeo como pude. No tenía más dinero. En su lugar levanté una servilleta de cóctel blanca. "¡Romeo, aquí!" Llamé.

Pero Romeo seguí viciado en ofrecer tantas bebidas posibles, incluso para un vampiro. A este ritmo, lo estaríamos esperando en el bar toda la noche.

Yo no podía esperar más.

Como pude me tiré sobre la barra y agarré su muñeca tatuada, haciéndole derramar una de las bebidas.

"¡Hey! ¿Qué estás haciendo?"Él gritó.


"Perdón", dije. "Sólo necesito hablar contigo". Romeo me reconoció de nuestras reuniones anteriores en el Club del ataúd.

Romeo era muy guapo y era el indicado para Luna, pensé. Tenía un tatuaje de "Munch’s Scream" en su bíceps y caracteres chinos en sus muñecas. Su cabello oscuro no podía ocultar sus aros en las orejas. Vestía una camiseta de "Berlín" y jeans.

"¿No ves que estoy ocupado?" Me dijo mientras se limpiaba la manga manchada de bebida.

"Es importante hablar contigo", dijo urgentemente. "¿Qué piensas de Luna?" Le pregunté con una sonrisa esperanzadora.

"¿Luna?", dijo, mitad escuchando y mitad sirviendo un trago.

"Luna Maxwell. La Hermana de Jagger."

"Sé quién es ella", dijo como si yo lo estuviera molestando.

"Bueno, ¿qué piensas de ella?" Se volvió para mirarme. Romeo era tan lindo con su cabello oscuro y ondulado y su mirada intensa.

"GPM," dijo.

“¿Qué significa?" le pregunté

"Gota Preciosa de Muerte," respondió. Y sintió.

"Entonces ¿por qué no pides salir?" Le pregunté.

"No sé".

"Creo que deberías. ¿Por qué no?" Se encogió de hombros.

"Uh... ella es, como, de dieciséis años."

"No, ella es, como, de dieciocho años. Tal vez incluso diecinueve."

¿"De verdad"? Él se animó.

"Sí. Y ella es única".

"Eso es cool". Siguió limpiando la barra.

"Entonces debes pedirle salir," dije. "Tal vez".

"Creo que deberías". Dije otra ves impaciente.

"Sí, debería", Becky repitió.

"Ídem", agregó Scarlet.

"Bueno... tal vez más tarde," contestó finalmente.

"¿Más tarde? Le pregunté. "¡No tenemos tiempo para más tarde!"

"No puedo hacerlo ahora," dijo como si estuviera yo loca. "Estoy trabajando".


"¿Necesitas ayudo?" Scarlet había llegado alrededor de la barra y se unió a Romeo.

"Tu no eres un barman," él se burló.

"Ahora lo soy", dijo. "¿Quién quiere una fría?" Scarlet gritó hacia las personas.

Varias manos se alzaron en el aire.

Pero Romeo no se movió. En su lugar parecía distraído por la ayuda que Scarlet le estaba proporcionando.

"No puedo dejar", me dijo. "Podría ser despedido."

 ¿Por qué tuvo que trabajo cuando el camino de su vida de amor y la mía esta en juego? Yo no podía esperar hasta que termine su turno para enganchar a Luna.

"Tenemos que traerla a la barra," le dije a Becky. Por lo menos con Scarlet ayudando a Romeo, él podría tener más tiempo para hablar con ella.

"¿Qué estás haciendo?" me preguntó Alexander cuando nos encontró a nosotras buscando a Luna en la multitud. "Pensé que estábamos bailando".

"Sólo necesito arreglar algo", dije mientras analizaba la multitud tratando de buscar a alguien con cabello rosa.

"¿Arreglar que?" Alexander gritó sobre la música. Me llamó más cerca de él. ¿"No puedes hacerlo más tarde? Tengo que esperar todo el día para verte, y las noches que tenemos juntos son muy cortas para tener que volver a casa. Este es nuestro tiempo juntos".

"Lo sé", dije, sentimiento tirado en las dos direcciones. Yo no quería ser apartada de Alexander. "Pero en este caso  tendrás que confiar en mí". Si la Luna no está en una relación romántica, entonces el tiempo que podría estar con Alexander sería aún más difícil para mí desde que supe que ella seguiría estando detrás de él.

Me acercó más cerca de él y le di un rápido beso en los labios. "Solo será un momento. Lo prometo".

Alexander sacudió su cabeza, y Sebastián le preguntó, "¿Qué está pasando?"

"Sólo Raven metiéndose en otro de sus líos, estoy seguro", dijo Alexander mientras se reía.

Vi una mancha de pelo rosado entre rubias y morenas; entre Becky y Onyx  y corrí.

Tomé a Luna mientras mis amigas venían detrás de mí.

"Creo que Romeo quiere hablar contigo", dije con voz dulce a mi adversaria. "Dijo que a él le gustas".

"¿Romeo?" preguntó con escepticismo.
"¿Sí, no crees que está caliente?" Le pregunté como si se tratara de verdad.

"Él es el camarero", dijo tajantemente.

"Sí. El camarero caliente."

Onyx y Becky asintieron con sus cabezas con entusiasmo.

"Supongo". Luna no podía ser molestada con mi charla y siguió bailando con la música de Mary Jane.

"¿No lo has notado antes?" Le pregunté.

"Uh... sí. Trabaja para Jagger."

"Lo se. Así que ¿qué piensas de él?" Pregunté con impaciencia.

Ella sólo encogió de hombros.


Yo no sabía mucho sobre Romeo excepto que era un barman y era agradable. De hecho, aún no sabía si era un vampiro, pero asumí que si, debido a que trabajó en el Club del ataúd y estuvo en el círculo interior de Jagger. No estaba segura de qué más decirle, que no sea de lo que había visto de él.

"Es realmente mundano", dije, recordando su camiseta.

"¿Cómo sabes eso?" preguntó.

"Ha estado en Berlín. Le encanta viajar."

"¿Ah, si? He estado allí, también."

"¿Si? Ven, ustedes ya tienen cosas en común. Hay muchos chicos aquí que han ido a Chicago, pero mucho menos a  Berlín".

"Supongo que es cool," dijo con un interés poco entusiasta.

Becky y Onyx asintieron nuevamente.

"Y él ama el arte", agregué, recordando su tatuaje. "Él te llevará a los museos más grandes."


"¿Él es un artista, también?"

"Claro que si", mentí. "Tal vez él te pueda usar como una modelo para sus pinturas," sugerí.

"Suena como a Alexander," intervino Becky.

Estaba lista para darle una pisada fuerte a mi amiga, pero los ojos brillantes de Luna se iluminaron con un cristal.

Eso era todo lo que Luna necesitaba saber. Partió hacia la  barra, y un chico le ofreció su taburete.

Se sentó, echó atrás su pelo largo rosado y apoyó sus codos sobre la barra.

"¿Qué le sirvo?" Romeo pregunta.

Fue mágico cuando sus ojos lo bloquearon.

"Bueno, eso depende," dijo Luna con una voz sensual. ¿"Qué hay en el menú"?

"¡Romeo, necesito tu ayuda!" Llama Scarlet. Tenía hasta sus co0dos en órdenes de bebida.

¡Oh no! Finalmente había hecho una conexión de amor para la Luna que no implica cualquiera de los chicos de mis amigas o mi chico, y que iba a caer dentro de unos segundos.

"¡Quédate donde estás!" Le dije a Romeo. "Nosotras la ayudaremos."

Becky me siguió corriendo detrás de la barra.

"No sé nada de como hacer bebidas," dijo Becky, abrumada con nuestra nueva misión.

"No, yo tampoco. Pero ya no hay alcohol en ellos, no puede ser tan difícil".

"No estoy tan segura...." gimió Becky.

"Sólo se ponen los paraguas en ellas," dije. "Es fácil".

Encontré que ser un barman no era tan fácil como añadir guarniciones lindas a la preparación. Tuve que tomar bebidas de atrás tantas como servía, y Scarlet fue tomando dándome todos los consejos.

Becky y yo debíamos seguir con esto, y no había tenido la oportunidad aún para volver con Alexander.

Alexander finalmente nos encontró en el bar, agotadas.

"¿Qué estás haciendo aquí?" preguntó, conmocionado. Él y Sebastián se sentaron sobre dos taburetes vacíos. Yo fui vertiendo una cola sobre una soda; mi cabello estaba cayendo en mi cara y mi delineador de color carbón fue desparramado por el calor.

"¿Qué te gustaría?" Le pregunté. "Un Serial Killer"?

"Te estábamos buscando por todas partes," dijo él, preocupado. "No contestabas el teléfono".

"¡Oh, lo siento! No lo escuche, "pido disculpas. "Debe de estar en mi bolso. No tenía ni idea lo difícil que puede ser este trabajo. Hay tres de nosotras aquí, y aún no podemos mantenernos."

"¿Por qué Romeo no trabaja?" Sebastián pidió.

"Él esta. Mira,"dije. Romeo y Luna se perdían en la mirada del otro. "¿No es ese dulce?"

"¿Eso es de lo que se trata todo esto?" Alexander dijo.

"Estoy contento de que tenga sus colmillos en alguien", dijo Sebastián.

"¡Esa chica lo va a cocinar!"

"Ella no es", resoplé "bien, no de ese tipo. O sea, ella los quería,"le dije a Alexander,"Y vos también", le dije a Sebastián. "Y ambos la rechazaron en el altar. ¿Cómo debió de sentirse ella?"

Ambos chicos pensaron por un momento antes de que Alexander hablara. "¿Qué sabes sobre Romeo?" me preguntó.

"Reconozco no saber nada. Y a mí eso no me tiene que importar. Además, ¿por qué te preocupas por eso?"

Alexander me disparó una mirada. "Sólo quiero que no estés de casamentera."

"Yo lo estoy", le respondí. "Quiero que ella sea feliz, así ella no intenta robarte. Creo que es la mejor razón que uno podría tener".

"¿Por qué ella me robaría?" Se recostó en su taburete y tomó mi mano. ¿"No tengo una elección en esto? ¿No confías en mi?"Preguntó.

Yo confió en un montón de cosas — estaba confiada con mi estilo, mis gustos y opiniones. Y estaba segura de mi relación con Alexander. Sin embargo, Luna, quien fue engañosa, había conocido a Alexander antes que yo y creció con su familia en Rumania. Y ahora que ella habitaba en  Dullsville y vivía en la cripta, a sólo pocos kilómetros de la mansión, ella era demasiado peligrosa para nuestra  comodidad. No confío ni en ella ni en su hermano, y sin Sebastián como objeto de sus atenciones románticas ella seguramente tendría como objetivo a mi verdadero amor, Alexander, una vez más. "No confiarle nada"

Empujó Mis cabellos sudorosos lejos de mi cara y tomó la bebida de mi mano y la puso en la barra.

"¿Hiciste todo esto para que pudiéramos estar juntos?" preguntó, masajeando mi mano con cola pegajosa.

"Aja".

"Hiciste una de las cosas más dulces del mundo", dijo. "Pero no te preocupes — tardará más que una Rosa pestañeé para mantenerme alejado de ti."




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